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BCF, Mejorando la comunicación

[Al teléfono, entre dos oficinas con un proyecto BIM en marcha]

Técnico 1: “En el falso techo del pasillo de planta primera, entre las habitaciones 130 y 136, ahí, ¿lo ves?”

Técnico 2: “mmm, no, no se cual me dices…”

Técnico 1: “Espera, que miro el id y te digo. No, el ID no lo tengo, tengo el GUID, te digo, apunta. Veintitrés, p de Pamplona, ¡minúscula!, g de Granada ¡mayúscula!… Bueno, mejor conéctate a Skype y te lo paso, o… ¡mejor! ¿Tienes Whastapp en el ordenador?”

Esto es más común de lo que, en mi opinión, debería ser teniendo en cuenta que existen métodos de comunicación entre agentes más fluidos basados en el modelos BIM y ya que generamos los modelos, aprovechémoslos para mejorar nuestra comunicación. Es el caso del BCF, acrónimo de BIM Collaboration Format aunque en mi opinión debería tender hacia Buillding Collaboration Format.

La organización buildingSMART lo recoge como un estándar abierto de colaboración y no es de extrañar ya que responde a las famosas 5W. What, Where, When, Who, Why, bueno y a la H de How, a veces, en caso de que la persona a cargo de la coordinación aporte las indicaciones oportunas para la corrección del problema.

¿Qué es BCF?

Un archivo BCF es un archivo de comentarios sobre un proyecto que refleja el histórico de interacciones entre agentes y permite gestionar las idas y venidas de información, requerimientos, colisiones, etc.

 

 

Un agente “A” detecta un problema sobre el modelo, da de alta un comentario o incidencia (el porqué e incluso el cómo resolverlo) asociando los elementos afectados (el qué). Este comentario tiene una fecha de creación (cuándo), un autor(quién) y está dirigido al agente B(a quién) y tiene asociado el punto de vista del proyecto que el autor del comentario decida (dónde) así como imágenes capturadas como si de una foto se tratara. El agente B, asignado para resolver dicho problema, abrirá el BCF desde su programa de trabajo habitual de modelado o coordinación y este le llevará directamente al punto de vista definido por el agente A, seleccionando los componentes afectados y mostrándole comentarios sobre el conflicto. Una vez resuelta la incidencia, lo indicará en el BCF y quedará un registro de ese comentario que podrá consultar cualquier agente.

Algo importante, contiene datos asociados a un modelo, no modelos. Esto hace que sean ficheros de tamaño reducido y permite trabajar con BCFs tengamos o no el modelo/modelos del proyecto. Podemos abrir archivos BCF mediante programas y plataformas que no tengan los modelos y gestionar desde ahí las incidencias, aportar comentarios y supervisar las asignaciones.

Y, ¿cómo se genera un BCF?

Existen diversos softwares para generar y gestionar BCFs:

  • Tekla BIMsight o Solibri permiten abrir y generar BCFs.
  • BCFier es un programa opensource con una versión de escritorio que permite abrir y generar BCFs así como plugins para Autodesk Revit en sus versiones de 2015 a 2018 (a día de hoy).
  • Sin duda, para mi gusto, el más potente. Tiene versión de escritorio y versión web que permite la gestión a través de la nube. Además de esto, dispone de multitud de “BCF Managers”, plugins para los principales softwares de modelado y coordinación BIM. De este modo, cada agente, accede al proyecto con usuario y contraseña desde el BCF Manager de su programa o mediante la web y dispone de los comentarios e incidencias del proyecto teniendo así una comunicación fluida con el resto del equipo en tiempo real.

Compartir un BCF y generar informes

El modo de compartir el archivo BCF dependerá del proyecto, pero, en general, podemos enviarlo como un archivo adjunto, compartirlo a partir de un repositorio común o tener soluciones como BIMcollab que alojan el archivo BCF y sincronizan con los programas de escritorio.

A partir de estos archivos es posible generar informes, de interferencias por ejemplo, un poco más elaborados de lo que es habitual ver en proyectos a día de hoy (si, hablo de imágenes de fondo negro y elementos verdes y rojos).

Para generar estos informes, podemos emplear, como herramienta tan sencilla como práctica BCFReader o su versión web slothbcf. Por su parte, BIMCollab o bimsync, desde el navegador web nos permiten generar informes de un modo muy ágil.

Estructura de un BCF

Referente a la parte más técnica, el formato realmente tiene una extensión bcfzip que alberga una carpeta por cada incidencia que formalmente denomina “topic”.

Dentro de cada “topic” podemos encontrar tres tipos de archivo:

  • bcf que almacena todos los datos referentes al topic en cuestión: nombre, etiquetas, comentarios, asignación, estado…
  • bcfv que aporta los componentes la posición de la cámara, el estilo de visualización, los planos de corte, etc.
  • png que es la imagen de referencia de la incidencia.

En resumen, el formato de colaboración BCF agiliza y mejora sustancialmente la comunicación a partir de modelos BIM. Ya tenemos los modelos, aprovechémoslos para agilizar la comunicación y colaboración y conseguiremos el objetivo de todo esto, mejorar la calidad del sector.

 

Fuente: www.buildingsmart.es